gatos en casa

¿Estás pensando en comprar un gato? Aprende cómo evitar una catástrofe manteniendo la casa limpia y ordenada

Si estás pensando en comprar un gato, debes saber que existen pocas cosas más reconfortantes que el ronroneo de uno mientras disfruta de la compañía de su dueño. Pero ojo, un animal exige numerosos cuidados y una actitud responsable, por lo que, para poder disfrutar de todo lo que aporta este curioso y juguetón compañero, debes tener como máxima prioridad la limpieza y la higiene. Aquí recogemos algunas pautas que pueden ayudarte a hacer de la convivencia con tu peludo algo inolvidable:

1. MANTÉN SIEMPRE LIMPIOS SU ARENERO Y SU COMEDERO: los gatos son animales limpios por naturaleza, muy pulcros; la suciedad suele estresarlos bastante, así que debes evitarla a toda costa. En el caso del arenero, debes asegurarte de que está siempre limpio para evitar olores o que tu mascota haga sus necesidades fuera de él. Busca la arena que mejor se adapte a tu gato y cámbiala al menos una vez por semana. No te olvides de retirar a diario los terrones de orina y las heces. En caso de tener más de un gato, se recomienda tener más areneros para evitar complicaciones.

En el caso del comedero, a los gatos les gusta hurgar en él y muchas veces esparcen el pienso por el suelo. Es más, a algunos incluso les encanta comerla del suelo. Todo esto provoca que se vaya cubriendo todo de migas y se ensucie la zona en la que se alimentan, con el consiguiente peligro para la salud de nuestro felino (bacterias y gérmenes). Por lo tanto, barre y limpia a diario la zona en la que comen.

2. CEPÍLLALOS DE FORMA REGULAR: todo depende del tipo de gato que tengas, los de pelo corto pueden pasar hasta 15 días sin ser cepillados, sin embargo, otros necesitan que lo hagas a diario. A algunos gatos les encanta que les cepillen, pero otros son más reacios; si este es el caso, gánatelo con premios y trata de hacerlo siempre a la misma hora. Recuerda que estos animales aman la rutina.

Esta acción en apariencia sencilla repercutirá positivamente en los dos. Todo el pelo que recojas será pelo que no tendrás que limpiar después, ayudarás a tu gato a estar más cómodo y a evitar la formación de bolas en su interior y, además, te ganarás su confianza, haciendo que cada vez se sienta más unido a ti.

3. CUIDA DE LAS CAMAS O SOFÁS: los gatos son animales muy dormilones, suelen pasarse al día entre 16 y 18 horas durmiendo, cuando son pequeños o muy mayores, incluso más. Por lo tanto, si tu gato es de los que pasa mucho tiempo tumbado en el sofá o encima de tu cama, estos sitios acumularán muchos pelos. Es aconsejable que aspires estas zonas a menudo, con un aparato adecuado y que, además, lo complementes con otros utensilios que te permitan retirar el mayor número de pelos posible. Recuerda cambiar fundas y sábanas a menudo, así como lavarlas con asiduidad.

perro en casa

Perros Liándola: Algunas cosas que debes saber para mantener tu casa limpia conviviendo con un perro

Tener una mascota conlleva innumerables beneficios; si, además, es un perro, estos se multiplican, pues todos sabemos de su inigualable carácter fiel y servicial. Sin embargo, un perro no es un complemento para la casa, sino un miembro más de la familia y, como tal, también ensuciará y desordenará. Por lo tanto, para que no te desesperes a la hora de mantener todo limpio y en su sitio mientras convives con tu amigo perruno, aquí te traemos algunos consejos que te pueden ser de utilidad:

1. LIMPIA A DIARIO Y DE FORMA CONSTANTE: no hagas como cuando estabas en el instituto y en el colegio, sabes de sobra el estrés y las consecuencias negativas que provoca el dejar todo para el último momento; y eso si no lo pospones y lo vas a acumulando. Si limpias cada poco y de forma regular, con cierta disciplina, mantendrás la casa libre de suciedad y esto será positivo tanto para ti y tu familia como para tu mascota.

2. ADAPTA TU VIVIENDA A LAS CIRCUNSTANCIAS: el perro no entiende de muebles, alfombras u adornos y, por muy educado que esté, no estás libre de que provoque algún que otro accidente ocasional. Para solucionar este problema, opta por muebles fáciles de limpiar y evita los ornamentos y adornos innecesarios. En cuanto a suelos y alfombras, elige aquellos que no requieran grandes cuidados y/o en caso de necesitar de una reparación, no exijan grandes desembolsos.

3. CEPILLA A TU PERRO: los perros sueltan mucho pelo, sobre todo aquellas razas con pelajes frondosos; además, este problema se incrementa durante el tiempo de muda. Por lo tanto, te recomendamos que cepilles el pelo de tu compañero de aventuras a diario. No solo mantendrás la casa más limpia y evitarás la acumulación de pelo en sofás, camas, alfombras y demás, sino que ese pequeño momento de intimidad entre los dos te ayudará a estrechar lazos con él, haciendo que vuestra relación sea cada vez más fuerte.

4. COMBATE EL MAL OLOR: pocas cosas más desagradables para la armonía de un hogar que los malos olores. Este problema es de los primeros que aparecen en cuanto a la limpieza a la hora de convivir con un perro, sobre todo si lo tienes en un piso y pasa un tiempo considerable dentro de él. El error es pensar que esto se soluciona con ambientadores y espray. No. Lo mejor es mantener una buena higiene perruna, bañarlo a menudo y, sobre todo, asegurarnos de que sus juguetes y utensilios, así como los espacios que más utiliza, están siempre limpios y en buenas condiciones.