Perros Liándola: Algunas cosas que debes saber para mantener tu casa limpia conviviendo con un perro

perro en casa

Tener una mascota conlleva innumerables beneficios; si, además, es un perro, estos se multiplican, pues todos sabemos de su inigualable carácter fiel y servicial. Sin embargo, un perro no es un complemento para la casa, sino un miembro más de la familia y, como tal, también ensuciará y desordenará. Por lo tanto, para que no te desesperes a la hora de mantener todo limpio y en su sitio mientras convives con tu amigo perruno, aquí te traemos algunos consejos que te pueden ser de utilidad:

1. LIMPIA A DIARIO Y DE FORMA CONSTANTE: no hagas como cuando estabas en el instituto y en el colegio, sabes de sobra el estrés y las consecuencias negativas que provoca el dejar todo para el último momento; y eso si no lo pospones y lo vas a acumulando. Si limpias cada poco y de forma regular, con cierta disciplina, mantendrás la casa libre de suciedad y esto será positivo tanto para ti y tu familia como para tu mascota.

2. ADAPTA TU VIVIENDA A LAS CIRCUNSTANCIAS: el perro no entiende de muebles, alfombras u adornos y, por muy educado que esté, no estás libre de que provoque algún que otro accidente ocasional. Para solucionar este problema, opta por muebles fáciles de limpiar y evita los ornamentos y adornos innecesarios. En cuanto a suelos y alfombras, elige aquellos que no requieran grandes cuidados y/o en caso de necesitar de una reparación, no exijan grandes desembolsos.

3. CEPILLA A TU PERRO: los perros sueltan mucho pelo, sobre todo aquellas razas con pelajes frondosos; además, este problema se incrementa durante el tiempo de muda. Por lo tanto, te recomendamos que cepilles el pelo de tu compañero de aventuras a diario. No solo mantendrás la casa más limpia y evitarás la acumulación de pelo en sofás, camas, alfombras y demás, sino que ese pequeño momento de intimidad entre los dos te ayudará a estrechar lazos con él, haciendo que vuestra relación sea cada vez más fuerte.

4. COMBATE EL MAL OLOR: pocas cosas más desagradables para la armonía de un hogar que los malos olores. Este problema es de los primeros que aparecen en cuanto a la limpieza a la hora de convivir con un perro, sobre todo si lo tienes en un piso y pasa un tiempo considerable dentro de él. El error es pensar que esto se soluciona con ambientadores y espray. No. Lo mejor es mantener una buena higiene perruna, bañarlo a menudo y, sobre todo, asegurarnos de que sus juguetes y utensilios, así como los espacios que más utiliza, están siempre limpios y en buenas condiciones.